Irradiados en la Central Nuclear de Embalse

Raúl Montenegro, presidente de FUNAM, presentó el caso en la Universidad de California durante encuentro de galardonados con Premios Nóbel Alternativo.
Denunció internacionalmente que la remodelación parcial del reactor lo torna mucho más peligroso. “De ocurrir el peor evento posible podría ser equivalente a veinte accidentes como el de Chernobyl, y afectar la salud y el ambiente en un radio de 500 kilómetros alrededor del reactor”.
Expertos de Estados Unidos, Canadá y otros países se sorprendieron al saber que las autoridades nucleares de Argentina y el gobierno de Córdoba “nunca prepararon a la población de la provincia de Córdoba y provincias vecinas para enfrentar el peor accidente nuclear”.

Santa Cruz, California [Estados Unidos], 20 de mayo, 2018. El presidente de FUNAM, Prof. Dr. Raúl Montenegro, difundió hoy en Estados Unidos, y simultáneamente en Argentina, el accidente radiactivo ocurrido en la central nuclear de Embalse en Córdoba hacia fines del año pasado. “Lo ocurrido delata que secretismo e irresponsabilidad son una combinación altamente peligrosa, y un anticipo de lo que puede ocurrir si la central empezara a operar”. Sucedió en el Área de Operaciones de la central, actualmente parada y en proceso de remodelación.
El Dr. Raúl Montenegro está participando de la conferencia internacional organizada por la Universidad de California en Santa Cruz, Estados Unidos, que reúne a premios Nóbel Alternativos de Estados Unidos y Canadá, además de docentes e investigadores de numerosas universidades.
Alertó asimismo sobre “la mayor peligrosidad del reactor Candú ilegalmente remodelado para que su vida útil pueda extenderse otros 30 años, una obra decidida y concretada por los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner primero y Mauricio Macri después. Pese a la parodia de estudio de impacto ambiental y audiencia pública organizados por el gobierno de Córdoba, es una obra que sigue siendo ilegal”.
Durante el encuentro realizado en la Universidad de California de Santa Cruz, Montenegro denunció internacionalmente que la coexistencia en el reactor de partes nuevas y antiguas, y la creciente acumulación de combustible nuclear agotado altamente radiactivo en los silos de cemento, próximos a la central, “lo vuelven mas vulnerable y de alto riesgo. De chocar un avión de gran porte contra los silos podría ocurrir una catástrofe veinte veces mayor a la ocurrida en Chernobyl, afectando la salud humana y el ambiente en un radio de 500 kilómetros alrededor del reactor”.

Accidente oculto y personas contaminadas con tritio 3 radiactivo.
El Dr. Raúl Montenegro indicó que el 17 de noviembre de 2017 “se produjo el salto de varios sellos de contención en el Área de Operaciones del reactor nuclear de Embalse, lo que permitió la liberación de vapor con tritio 3 radiactivo en el Área de Operaciones donde se encontraban unas 50 personas. Durante las cinco horas que duró el episodio hubo registros altos de tritio radiactivo al mediodía y a las 14 horas, situación que forzó la evacuación total del área contaminada. Según datos proporcionados por un informante de FUNAM hubo cinco trabajadores contaminados. La persona más impactada recibió 12 mSv en dos horas de exposición. El Sievert es la unidad de medición de la radiación ionizante absorbida por un organismo vivo. Cabe señalar que Nucleoeléctrica Argentina aplica los criterios ALARA, y en este contexto habría aumentado arbitrariamente el límite de exposición anual de 16 mSv al más generoso de 18 mSv. Aunque la persona contaminada estuvo por debajo de este límite, las autoridades nucleares de Argentina no dicen que cualquier valor de radiación ionizante es cancerígeno, y que el desarrollo de cáncer en personas expuestas puede demorarse años.
“Gracias a los criterios de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, BEIR VII Segunda Fase, publicado en 2006, se acepta que cualquier valor de radiación ionizante es riesgoso para la salud, pero las autoridades nucleares prefieren omitir este hecho. Lo que pasó es grave, pues compromete la salud de esas 5 personas”.
Montenegro también indicó que “como la actividad nuclear se controla prácticamente a si misma pese a la existencia de una Autoridad Regulatoria Nuclear, desconocemos la cantidad de tritio 3 radiactivo que se descargó al ambiente en ese accidente, y en todas las operaciones anteriores. Es hora que el gobierno de Córdoba deje de mirar para otro lado y se preocupe por la salud de los ciudadanos”.
El Juez Claudio Bonadío y una mayor inseguridad nuclear para Córdoba y provincias vecinas,
También sorprendió en Estados Unidos que la denuncia penal formulada desde FUNAM contra el ex Ministro de Planificación Federal Julio de Vido por haber extendido ilegalmente la vida útil de Embalse, y contra el actual Ministro de Energía, José Aranguren por convalidar y acelerar esa extensión, fuera archivada por el Juez Claudio Bonadío.
Ante especialistas de todo el mundo Montenegro indicó que “mientras en Estados Unidos el proceso de evaluación de impacto ambiental de un reactor nuclear de potencia y el debate público duran más de 12 años, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en Argentina firmó contratos para la extensión de la vida útil de Embalse en 2011 sin estudio de impacto ambiental y sin audiencia pública. Posteriormente la gestión del presidente Mauricio Macri convalidó esa ilegalidad y la agravó. Peor aún, Juan Schiaretti, gobernador de la provincia de Córdoba, y su Secretario de Ambiente, Javier Britch, montaron una farsa administrativa para lograr a destiempo –seis años después de firmados los contratos e iniciadas las obras- la fraudulenta autorización de la extensión de la vida útil de Embalse”.
Agregó que el juez federal Claudio Bonadío “archivó la denuncia sin siquiera considerar las contundentes pruebas que presentamos. La consecuencia es lamentable. Si Embalse llegase a operar, cientos de miles de personas quedarán expuestas al peor accidente posible de una central nuclear ilegal con Licencia Ambiental inválida”.
Expertos de Estados Unidos, Canadá y otros países se sorprendieron al saber que las autoridades nucleares de Argentina y el gobierno de Córdoba “nunca prepararon a la población de la provincia de Córdoba y provincias vecinas para enfrentar el peor accidente nuclear”. Montenegro recordó que el “peor accidente posible” corresponde al Nivel 7 en la ‘Escala Internacional de Eventos Nucleares y Radiológicos’, INES, del Organismo Internacional de Energía Atómica”.
Hasta ahora los simulacros se limitaron a casos de accidente menor, desarrollados por la Autoridad Regulatoria Nuclear y Nucleoeléctrica Argentina a una distancia de solamente 10 kilómetros alrededor de la central.
El Dr. Raúl Montenegro indicó que “no solo tenemos una población provincial y de provincias vecinas sin preparar, todas altamente vulnerables –entre ellas San Luis, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Santa Fe y Buenos Aires- sino también una infraestructura hospitalaria carente de preparación y de elementos para atender los miles de casos que provocaría el peor accidente posible, por ejemplo nivel 7 en la escala INES”.

Para mayor información contactar a:

Prof. Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo
Teléfono: +54 9 351 5 125 637
Email: biologomontenegro@gmail.com
Whats App: +54 9 351 5 125 637
Skype: raulmontenegro.ar

Leer Más

“Niños que están a menos de 500 metros de zona fumigada tienen daños genéticos”

 

Los estudios se realizaron en el departamento Uruguay. Compararon casos de niños de escuelas rurales con alumnos de ciudades. “Es el primer análisis demostrando el efecto” de los agroquímicos, se indicó a Elonce TV.
Impulsados por la campaña Paren de Fumigar las Escuelas y con el aporte de científicos y universidades públicas, en el departamento Uruguay se llevaron adelante estudios para establecer los daños genéticos en niños que viven a menos de 500 metros de zonas de fumigación con agroquímicos.
La docente Mariela Leiva confirmó al programa El Despertador de Elonce TV que los primeros resultados de los estudios realizados corroboraron que “los niños que están a menos de 500 metros de la zona de fumigación tienen daños genéticos. Lo nuestro es el primer análisis que tiene la causa demostrando el efecto”, resaltó.
Explicó que para efectuar el cotejo se “extrajo material de chicos que estaban a menos de 500 metros de las zonas fumigadas y, por otro lado, de niños de las ciudades”.
La educadora puso de relieve que “el daño genético puede traer aparejadas distintas enfermedades a lo largo de su vida”.
Leiva recordó que tras el caso de la escuela fumigada en San José “surgió un caso similar en Maciá, donde la docente terminó hospitalizada, en observación. Estuvimos prestándole nuestra solidaridad y ofreciéndonos en lo que podemos aportar desde nuestro lugar. La Fiscalía de Rosario del Tala decidió no investigar porque la fumigación estaba a más de 100 metros. Si tuvo síntomas es porque el producto llegó hasta la escuela”, recalcó.

Leyes
Interrogada sobre el tratamiento de la norma que busca regular las aplicaciones de agroquímicos en la provincia, la docente contó que “estuvimos reunidos para brindarles a los diputados las herramientas con profesionales técnicos que trabajan con nosotros. Nos decían que querían tener la convicción y la sabiduría para votar esa ley. Llevamos a los especialistas y el último ciclo, el presidente de la Cámara, nos dijo que el bloque del Partido Justicialista iba a votar en forma negativa esa ley, al igual que algunos diputados de Cambiemos. Queremos ser optimistas. Creo que el 8 de mayo se va a votar. Estaremos esperando la votación”, completó. Elonce.com

Fuente: El Once (Entre Ríos)
.

Leer Más

El Gobierno porteño se niega a dar precisiones sobre su proyecto de incineración de residuos

El Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, presentó un proyecto para modificar la actual norma de Basura Cero. La actual ley prohíbe quemar basura y establece metas de reducción de residuos. La modificación propone nuevas metas y que se permita la incineración con aprovechamiento de energía, lo que llaman termovalorización.
Es cierto que la basura es un problema a resolver en la Ciudad, donde se generan más de 6.000 toneladas diarias de residuos, pero estoy convencida de que el trabajo de los recicladores y recicladoras tiene que ser central y debe estar garantizado por el Gobierno de la Ciudad. Lxs trabajadores señalan que reciclan un 15% del total de la basura que se genera, y que ese porcentaje podría ampliarse enormemente si el Gobierno de la Ciudad les brindara infraestructura para hacerlo. Hay que pensar la Ciudad de forma integral, cuidando a todos los vecinos, al ambiente, y al trabajo. Y el camino es llevar el reciclado al máximo. Resulta difícil pensar en incineración cuando no se agotan las medidas sustentables previamente.
El proyecto deja librada a la voluntad del Ejecutivo la forma en que se implementará este sistema. Pero no ofrece garantías, ni para el ambiente ni para los trabajadores del reciclado. Ni siquiera podemos entrar en el debate acerca de si es buena o mala la incineración, o termovalorización como le llaman. Esta ley significaría firmar un cheque en blanco, porque no especifica cuestiones fundamentales. Como por ejemplo el destino de las cenizas, que son altamente tóxicas. Cómo y quién controlaría las emisiones de dioxinas y furanos, dos componentes cancerígenos. Dónde estaría instalada la o las plantas. Quién garantizaría que no se incinere basura reciclable. Cuál sería el destino de la energía producida en la planta. Si sería ejecutado en manos de privados o la Ciudad se haría cargo del costo de la instalación y funcionamiento de la misma.
Si piensan que puede ser beneficioso, ¿por qué motivo no respondieron nuestras preguntas ni las de los trabajadores del reciclado? ¿Por qué el proyecto de ley no especifica ni controles, ni estudios, ni brinda ningún tipo de garantía?
Ni siquiera pudimos debatir en comisión si incinerar era bueno o malo, porque estamos ante un proyecto absolutamente deficiente, dudoso y poco claro de base que pone en riesgo la salud de los porteños y porteñas y el sustento de más de 5.000 personas que trabajan en el reciclado.
El Apra (Agencia de Protección Ambiental) emitió un documento donde especifica que de implementarse este método, con los controles necesarios, resultaría muy costoso y podría dar pérdidas. La instalación de una planta de incineración, ronda los 150 millones de euros, con ese dinero se podrían instalar unas 40 plantas de reciclado, y ahí ganamos todos: los trabajadores, el ambiente y toda la Ciudad, de hecho si se hizo algo para cumplir con las metas de basura cero, lo hicieron los trabajadores. En Suecia por ejemplo, se aplican los dos métodos, reciclado e incineración, pero como el reciclado ha sido tan exitoso, se genera escasez de basura para la quema, entonces tienen que importar desechos, por lo tanto, es evidente que la incineración no es sustentable, sino que crea una dependencia hacia la basura y el desecho.
Ante esto, me queda una certeza y es que para el Gobierno de la Ciudad, donde hay una necesidad nace un negocio.

Fuente: Tiempo argentino
.

Leer Más